..si no dramatizamos con el fenómeno del botellón
En el artículo anterior se mencionaba el excesivo protagonismo que los mass media le están dando al fenómeno Del BOTELLÓN.
Este fenémeno empezó a ser conflictivo hace unos años debido a la extensión de esta práctica en los jóvenes.
En los 80 y 90 , el perfil de los jóvenes que practicaban el botellón era muy distinto al actual.
En los barrios obreros y los chavales de clase social medis baja solo podóian permitirse esta alternativa de ocio ante los precios y el filtro elitista de determinadas discotecas.
Se reunían en los barrios periféricos y se juntaban grupos de entre veinte y treinta personas.
Este modelo, que tenía un componenete simbólico de rebeldía, se ha extendido a otras capas de la sociedad . 
Con la entrada en el euro,y su consecuente proceso inflaccionista el presupuesto de los jóvenes para el fin de semana se ha reducido, por lo que la alternativa de comprarse una botella de ron y una refresco de dos litros entre cuatro personas, les sale más a cuenta que pagar por un cubata mas de 5 euros.El problema viene cuando el lugar de celebración delos botellones se hace en los barrios de la clase alta que vive en el centro de las ciudades.
El ruido, la basura y los orines y otros "regalos" dejados por los jóvenes, molesta e indigna a los vecinos de las zonas de ocio nocturno.
La protesta reiterada de las Asociaciones de los vecinos de los barrios afectados por el botellón ha despertado la acción represiva de los cuerpos del Estado que veta el acceso con botellas de alcohol a los lugares de reunión.

La represión no ha hecho más que agudizar el problema y en distintas ciudades españolas se han propuesto batir records de asistencia a botellones organizados informalmente como forma de protesta.
habría que buscar las causas de porque los jóvenes españoles buscan en estas reuniones en la calle su forma de expresar sus frustraciones como generación y recordar que cuando existe un conflicto como este es síntoma de que algo no va bien.Deberíamos ir más allá y buscar las causas que provocan que nuestros jóvenes lo único que reivindiquen es su derecho a beber en la calle obviando problemas como el de la vivienda o el empleo.
Nuestros vecinos franceses movilizan no solo a los sectores de la juventud si no que el resto de colectivos apoyan la injusta política de precaridad laboral en los menores de 26 que quiere poner en marcha el Primer Ministro Villepen
*La repetición de los patrones heredados de la cultura del alcohol que existe desde siempre en nuestro pais.
*El desencanto de nuestros jóvenes ante un precario mercado laboral y de vivienda
*La poca conciencia social, magistralmente adormecida por el fenómeno de la Yanquilización de hábitos de consumo como la adición a los videojuegos o el materialismo .
Y recordar sobre todo que la práctica de reunirse en la calle para beber no la "han inventado los jóvenes", desde tiempos remotos el fenómeno de las romerías como lugar de encuentro públicoo en las calles ha estado siempre en en la tradicion histórica San Fermín , Las fallas o las Fiestas Patronales

Buscando Respuestas y mirando las dos caras de la moneda.La sociología y el libro de Susan George han inspirado este blog.
Mari Trini dijo
Somos un país de fascistas, la verdad.
Menos mal que compañías como el OpenCor tienen una mentalidad más abierta y se amoldan a las necesidades y el bolsillo de los jóvenes y les suministran alcohol, hasta de farmacia, a precios asumibles.
Todo sea por que olviden sus penas y "fustraciones"...
La, la, la....
27 Marzo 2006 | 02:55 PM