El pasado 25 de Noviembre se ha celebrado el Día sin Compras, una jornada de reflexión sobre la sociedad de sobreproducción y sobreconsumo en la que estamos inmersos.

Todos los países desarrollados protagonizan en esos días la misma orgía hiperconsumista. En Estados Unidos la señal de partida para desatar el desenfreno de un consumo sin medida coincide con una de sus fiestas nacionales, el día de Acción de Gracias, que tiene lugar a finales del mes de noviembre. Desde hace algunos años, diversas asociaciones ciudadanas convocan, precisamente en esas mismas fechas, un día para no comprar nada. El Buy Nothing Day es algo parecido a un día de huelga del consumidor, una operación de boicot no contra un producto o una empresa concretas, sino contra la sociedad de consumo en general. La propuesta consiste en escapar de la corriente consumista que las empresas y los publicistas nos imponen tanto en Navidad como en el resto del año.
Los consumidores tenemos un gran poder sobre las multinacionales, si se unieran a esta iniciativa un número alto de personas podrìamos producir un caos financiero en estas empresas.